viernes, 9 de enero de 2015

PADRE POBRE, PADRE RICO



A las personas, desde niños, les es inculcada la necesidad de ser exitosos y esto es comúnmente asociado con “ser ricos”, que a su vez se relaciona con la “riqueza financiera”. Sin embargo, también, de manera contradictoria, se trilla hasta mas no poder frases como “el dinero no lo es todo en la vida” o “el dinero no te da la felicidad” y más recientemente “ser rico es malo”, esta última con distintas interpretaciones, según la tendencia política e ideológica; inclusive en La Biblia se pueden leer frases asociadas a la riqueza “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de Dios” Marcos 10:25. Es así, pues, como los individuos van creciendo y formándose en este mundo de contradicciones, entre ser ricos o no serlo, hasta el punto de simplemente conformarse con ser pobres.
En este sentido, algunos autores se han atrevido a fabular sobre el tema, exponiendo de manera utópica fórmulas para ser ricos, presentando así, textos sobre la banalidad de la riqueza financiera, deslindándose totalmente de temas más importantes como los valores, principios y hasta de la honestidad
Como se define en el párrafo anterior, el texto en cuestión viene a representar una oda a la banalidad, a la excesiva importancia sobre la acumulación de riquezas financieras, apartándose de asuntos que en la sociedad actual, serían de mayor relevancia robustecer como por ejemplo el fortalecimiento de principios éticos, enmarcados en valores como la familia, la espiritualidad, la solidaridad, el compromiso, el respeto, la honestidad, la sinceridad, la humildad, entre otros.
De esta manera, no es mucho lo que aporta este texto más que tratar de presentar, de manera fantasiosa, estrategias que rayan casi en lo mágico para la acumulación de riquezas financieras, salvo en algunas líneas, muy escasas por cierto, donde se describe la importancia de sentirse bien consigo mismo a nivel personal y la relevancia de la educación formal del individuo.
Por otra parte, se destaca hasta el cansancio, la conveniencia de no laborar para terceros, sino para sí mismo, en el propio negocio, en inversiones. De esta receta ser totalmente cierta y todos los individuos trabajaran “para sí mismos”, ¿Quién trabajaría en estos negocios, si todos fuesen dueños de los mismos?, en toda sociedad debe existir una relación de interdependencia, incluso en el ámbito económico y financiero. No es totalmente cierto que para ser exitosos financieramente es obligante y necesario tener negocios propios, simplemente porque no todas las personas tienen el talento, la destreza o simplemente no es de su interés emprender empresa propia. De igual manera, es altamente sabido, que muchos profesionales logran el éxito laboral, personal, familiar e incluso hasta financiero; en una relación de dependencia laboral en grandes organizaciones, empresas o consorcios hasta el punto de llegar a presidir las mismas.
Sin embargo, como toda lectura debe conllevar a algún tipo de aprendizaje, es posible destacar algunos pocos aspectos que podrían ser de relevante aporte por parte del mismo, entre lo que se puede señalar: 
Superar los obstáculos: apartando el tema financiero, ante cualquier circunstancia de la vida es importante superar los obstáculos o escoyos que se presentan, los cuales, generalmente se encuentran en la mente de los individuos y se convierten en una especie de techo de vidrio que limita su crecimiento. El miedo, así mismo, a los demás, al entorno, a las decisiones. El cinismo, acompañado del pesimismo, la comodidad, el oportunismo. La pereza, la flojera, el dejar que otros hagan, el no hacerlo por sí mismo, el no se tiene tiempo. La arrogancia, una frase a destacar, “la arrogancia es el ego más la ignorancia”. Estos aspectos, sumados a otros que no señala el autor, como el facilismo, la decidía, el conformismo son los que no están permitiendo que las sociedades evolucionen, sino al contrario, se involucione a nivel humano y social.
Es importante destacar, que se puede ser rico sin tener un centavo en el bolsillo y ser muy pobre teniendo en su poder miles de millones de unidades monetarias. Esto haciendo una importante diferenciación entre la riqueza financiera y la riqueza humana.

Geofredo Ernesto Pacheco Moreno

Nota aparte: En lo personal, este texto no fue de gran aporte, ya que no es el tipo de literatura que suelo leer, me parece más a un libro de Paulo Coelho que realmente un libro financiero, concatenando este tipo de literaturas, no creo que exista una fórmula para ser feliz, menos aún para ser exitoso, más que la vida misma, que cada día nos aporta grandes enseñanzas. En lo que a mí respecta, a mis 38 años de edad y casi 16 años de experiencia laboral, puedo decir que soy exitoso, y multimillonario, he acumulado suficiente riquezas para ser feliz, tengo en mi columna de activos lo que más he necesitado: Mi familia (hijos, padres, esposa, hermanas, sobrinos, abuelos, primos, compadres, etc.), Mis Amigos (los de antes, los de ahora y los de siempre. Colegas y compañeros de trabajo), Mi Empleo (doy Gracias a Dios por ello cada día), Me tengo a mismo (cada día queriendo ser mejor, sin límites, en constante desarrollo) y sobre todo: A DIOS que me da impulso cada día.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario